¿Por qué necesito usar alfa-hidroácido (AHA) en mi rutina?



Antes de entrar a explicar qué es un alfa-hidroácido (AHA), partamos entendiendo cómo funcionan las células de nuestra piel.



¿Qué es la renovación celular? 

Al igual que la gran mayoría de las células del cuerpo, las células de la piel se renuevan en forma continua (las neuronas son una de las excepciones, ya que no se renuevan). Para la piel joven y normal, todo funciona impecablemente y cada 25-30 días se va renovando la epidermis, mostrando una piel con un tono luminoso y sano. Pero no todos somos jóvenes y no todos tenemos la piel normal, lamentablemente 😥.  

¿Qué pasa con la piel madura (para no decir vieja 😉)?

Con los años, esa renovación celular se pone más lenta (hasta 90 días post 50 años) y menos eficiente. Por un lado, las células tardan más en subir desde la capa más profunda de la epidermis hacia arriba y renovarse. Se acumulan más células muertas en la superficie. Por otro lado, las enzimas que rompen los "pegamentos" que hay entre las células muertas funcionan peor.

RESULTADO: la piel se ve "apagada", opaca, con textura irregular y manchas más visibles.


¿Qué pasa si soy joven, pero tengo piel grasa?

Aquí el problema es diferente, porque el ciclo de renovación en sí no es necesariamente más lento, pero el exceso de sebo (grasa) que produce este tipo de piel se mezcla con las células muertas dentro del poro en vez de en la superficie. 

Resultado: 

  • Los poros se tapan más fácilmente → comedones (puntos negros y blancos).

  • La textura puede verse engrosada, con poros dilatados.

  • Mayor tendencia al acné, porque las bacterias se alimentan de esa mezcla de sebo y células muertas atrapadas.

¿Qué es un alfa-hidroxiácido (AHA)?

Un alfa-hidroxiácido (AHA) es un ácido de origen natural - principalmente de frutas, leche o caña de azúcar, cuya función es producir una exfoliación química. Lo que hace es que logra romper los enlaces que mantienen unidas las células muertas, permitiendo que se suelten y que revelen la piel más nueva que está debajo.

Existen muchos tipos de AHAs - glicólico, láctico, málico, tartárico y cítrico, algunos más suaves que otros, pero todos cumpliendo la función de acelerar la renovación celular. El ácido glicólico es el más estudiado y el más potente del grupo, precisamente porque su molécula es la más pequeña de todos los AHAs y puede penetrar más profundo en la piel.

Efectos concretos en la piel:

Con el uso regular, los AHAs producen cambios visibles y acumulativos en la piel:

  • Mejora la textura y la luminosidad. Al eliminar las células muertas acumuladas, la superficie queda más suave y la piel refleja mejor la luz. 

  • Reduce manchas y líneas finas. La renovación celular acelerada ayuda a atenuar las manchas superficiales y suaviza las líneas finas.

  • Estimula la producción de colágeno. Con uso constante, los AHAs se activan los fibroblastos —las células responsables de fabricar colágeno— lo que se traduce en una piel más firme y densa a largo plazo.

  • Potencia los activos que aplicas después. Al eliminar la capa de células muertas, la piel queda más receptiva. Los sérums y cremas penetran mejor, funcionando con mayor eficacia.


Recomendaciones

Para la piel madura, se recomienda usar el Tónico Glicólico antes de su sérum y/o crema. Los AHAs se vuelven más relevantes con la edad, pues ayudan a compensar lo que el cuerpo ya no hace tan bien solo.

Las personas con piel grasa requieren combinar AHA con beta-hidroácidos (BHA), como el ácido salicílico, ya que la mezcla entre ambos ácidos es lo que permite eliminar la acumulación de células muertas dentro del poro. Recomendamos en este caso utilizar como limpiador el Glow Cleanser que contiene AHA y BHA, seguido por el Tónico Glicólico y la Crema Oil Control.

Para las personas jóvenes con piel normal, disfruten este período de renovación celular impecable, ya que todo llega a su fin y, si quieren mantener ese tono luminoso, luego tendrán que usar sagradamente nuestro Tónico Glicólico todos los días, al igual que todas nosotras 😉.