Arrugas

Ya saben que es imposible evitar los efectos del paso del tiempo en la piel. Los cambios en la elasticidad, firmeza y tono de la piel son totalmente normal y esperable, y por lo demás, esos signos exteriores reflejan lo reído, vivido y experimentado a lo largo de la vida. Acordemos que no hay nada peor que una persona de 70 años con un rostro de 20 años, ¿cierto? Lo relevante aquí es envejecer a la par con su edad biológica o mejor aún, más lento que su edad biológica, ganándole al tiempo. Todo en forma natural y no invasiva.

Es verdad que hay un factor genético relevante cuando se trata de la manera de envejecimiento de la piel y contra eso, no hay mucho que hacer (sorry, ladies!). Sin embargo, gran parte (algunos estudios hablan del 80%) de los cambios de la piel se deben a una sobreexposición a los rayos UV. Así que volvamos a repetir que un hábito importante es partir el día aplicándose factor solar (al menos un SPF de 30) en la parte expuesta de la piel.

Uno de los cambios que más les molestan a las mujeres de 20 o 30 años son las famosas arrugas o líneas de expresión para ponerle un nombre más romántico. Es que la producción de colágeno y elastina, proteínas ubicadas en la dermis de la piel y que le entregan firmeza y elasticidad, ya empieza a decaer a partir de los 20 años. Y sin ese soporte fibroso, la piel empieza a mostrar las primeras líneas. Ahora, algunos factores externos aceleran ese proceso al destruir esas benditas proteínas: desde los rayos UVA, la contaminación, la mala alimentación (fuera el azúcar), el cigarro y hasta el estrés. Como luce tu piel va mucho más allá de lo que te aplicas en forma tópica y requiere de una solución más bien holística.

¿Qué puedo hacer al respecto?

  1. Usar un factor solar contra los rayos UVA y UVB, idealmente un filtro mineral con Titanio o Zinc.
  2. Aplicar sérums o cremas con muchos antioxidantes, como la Vitamina C, E, Selenio,... Los antioxidantes son básicamente “un seguro de vida para tu piel” al neutralizar los radicales libres.
  3. También existen tratamientos algo más agresivos que fomentan la producción de nuevas fibras de colágeno, como el famoso retinol. Es verdad que es efectivo, PERO puede ser muy irritante en algunas pieles, y lo peor es que es muy difícil encontrar una versión no tóxica de ese activo (Ranking retinol en EWG.org: 9). Por suerte, hay alternativas más naturales, tal como el aceite de rosa mosqueta que es considerado como un “retinol natural” por su efecto regenerador en la piel. Y también están los péptidos, que son cadenas de aminoácidos famosos por su habilidad de estimular la síntesis del colágeno. En TESSA, creemos que hay un camino efectivo más amigable para nuestro cuerpo.

Ahora, si ya tienes más de cuarenta años, esperamos que ya hayas asumido esas primeras arrugas Pero lo más probable es que ahora te esté molestando la flacidez, la falta de firmeza y las manchas en la piel,. Ya les contaremos más como enfrentar esos otros demonios de la piel,..

To be continued,… 

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